No va más para el Txuri Urdin

No va más para el Txuri Urdin

Los de Marcelino se juegan la Liga en el quinto partido en el palacio del hielo, en el que no cabrá un alfiler (sábado 21.30 horas)

No va más para el Txuri Urdin. Cuando finalice el tercer periodo del encuentro que disputará este sábado ante el Puigcerdá, habrá fiesta o lágrimas sobre la pista. No habrá opción de enmendar lo que suceda sobre el hielo donostiarra, cuyas gradas estarán llenas hasta la bandera después de que el jueves se colgara el cartel de no hay billetes. Es el último partido de la final. Donostiarras y catalanes llegan después de ganar dos cada uno y el que se lleve el quinto será campeón. Para los de Marcelino sería la tercera Liga consecutiva, algo que no sucede desde los años setenta.

Vistos los cuatro duelos previos, espera un último encuentro parejo y no apto para cardíacos. Con dos equipos que tienen jugadores de muchísima clase en sus líneas ofensivas, los porteros se presumen decisivos. Tanto Ander Alcaine como el ruso Tsaregorodtsev son dos guardametas de primer nivel y su actuación puede marcar el devenir del encuentro. Si alguno de los dos tiene un día especialmente inspirado puede amargar la noche a su rival.

Otra de las claves puede estar en las expulsiones. La consigna en el Txuri Urdin es clara: evitarlas en la medida de lo posible, puesto que el Puigcerdá cuenta con una línea de power play de primerísimo nivel que le ha hecho muchísimo daño a los donostiarras a lo largo de la serie. Cinco contra cinco, los guipuzcoanos han demostrado que son capaces de imponerse.

Pero tanto como los porteros o las expulsiones puede definir el duelo la pareja de moda de la Liga. El dúo formado por Machacek-Giménez resultó clave para forzar el quinto partido y en el último, con Patrick Fuentes jugando a su lado, conformaron una línea ofensiva que devastó al Puigcerdá.

Los txuri urdin cuentan con la pequeña ventaja moral que otorga siempre el hecho de haber ganado el último duelo y Marcelino dispone de toda la plantilla. Borja Cabra, que no pudo jugar el cuarto encuentro a causa de un fuerte golpe en la muñeca que recibió en el tercero, ha podido entrenarse durante la semana y llegará al encuentro.

El Puigcerdá, por su parte, tiene renqueantes a dos de sus jugadores más importantes. Rivero apenas pudo participar en el encuentro del domingo tras un golpe recibido el sábado y ha estado toda la semana entre algodones. Igual que Oriol Boronat, que arrastra molestias en la rodilla desde el choque del domingo, que no pudo terminar.

Entradas agotadas

En cualquier caso, nadie quiere perderse una final  y a buen seguro que los dos se cambian para estar a disposición de Barnola. No va más, no hay más opciones para ninguno. Toda la temporada se pondrá en juego en sesenta minutos. El Txuri Urdin tiene ante su gente la oportunidad de lograr su tercer título consecutivo, que sería el decimosexto de su historia. La fiesta sería completa en caso de conseguirlo, puesto que el palacio del hielo estará lleno después de que el jueves se agotaran las entradas.